Es recurrente en internet, medios informativos y hasta en la opinión popular que se asocie el detective con espionaje. Esa tendencia está muy lejos de la realidad. El investigador privado es un profesional libre que trabaja para buscar verdades a sus clientes. Un artículo de Juan-Carlos Arias en EL CORREO DE ANDALUCÍA https://elcorreoweb.es/in-fraganti/espionaje-medio-siglo-espanol-segun-fernando-rueda-AX7707714 lo aclara hasta donde llegan las entendederas de cualquiera. 

Espiar es una tarea que se asocia a lo turbio, secreto, trasgresor, intimidante y que vulnera la norma. En el mejor sentido, el espionaje brinda al estado que paga a sus agentes datos para protegerlo evitando ataques a su integridad, intereses o derechos. Los espías tienen una misión concreta que debe anticiparse a lo que después se sabrá. Esa, llamémosle inteligencia corporativa, se aplica para defender el bien común de una estructura de poder para proteger a sus ciudadanos. https://www.elperiodicodearagon.com/espana/2022/02/19/detective-nego-investigar-ayuso-ilegal-62915969.html 

El detective, sin embargo, está en empeños más prosaicos. Su cliente, la legitimidad, veracidad y legalidad del encargo son los puntales para que actúe. Las normas vigentes (Ley 3/14 de Seguridad Privada, el Código Penal y la LOPD-RGPD) acotan el terreno operativo del detective. Su actuación y los medios que emplee deben ser proporcionales al objetivo investigador. Lastrado por los mitos del cine y la novela, el detective es un personaje que se suele aparcar en lo recóndito, en la trampa y trucos para salir airoso del encargo recibido. La realidad es que los detectives en los últimos tiempos encuentran la mayoría de los datos que buscan en internet o en bases de datos. En la calle lo que es público el detective lo metaboliza para su informe. No hay más.  https://elcorreoweb.es/in-fraganti/el-mercedes-del-consul-espia-nazi-sevillano-o-el-gafe-con-4-ruedas-YD7630540 Los espías suelen ser discretos, aunque en tiempos iban en lustrosos vehículos para llamar la atención. Justo lo contrario que haría un detective. 

En ADAS Detectives tenemos un personaje entrañable que flota desde la ficción a la realidad. Es el Detective REYES. El personaje es un investigador que inventó su creador, Juan-Carlos Arias, quien se gana la vida como Detective desde 1982. REYES tienen un nombre que puede identificar a un hombre o a una mujer. La investigación privada no tiene sexo. El Detective que simboliza REYES se nutre de la realidad, de una experiencia profesional de 40 años. REYES vive y trabaja los casos desde su agencia en Sevilla. Este detective no espía, ni lo hacen sus colegas mas ortodoxos, los que aplican el respeto a la norma sin cejar en plasmar del derecho a la información y a la defensa que tienen sus clientes. Los detectives ayudan a la comunidad porque la verdad que buscan no es visible. Hay que documentarla para defender acusaciones injustas, probar trasgresiones, acosos o fraudes, pactar acuerdos que parecían imposibles. La verdad y pruebas que esgrimen en sus trabajos los detectives no sólo ayudan a quien paga por sus servicios. Se crea una alternativa para optimizar costes en las empresas, ahorrar recursos, agilizar trámites o pleitos. La información es poder. Recuérdenlo, los investigadores privados con licencia no espían como el falso detective y Ex Comisario Villarejo. Investigan como mejor pueden y les dejan. https://elcorreoweb.es/in-fraganti/villarejo-en-sevilla-mortadelo-resucita-XC7444066 

Este post quedaría huérfano si no copiáramos una frase ilustrativa sobre lo que aquí tratamos de explicar a quien lo lea. ‘Los valiosos atributos de los investigadores son la ignorancia consciente y la curiosidad activa’. Willis R. Whitney.

 

 

 

 

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